MG 3 de gasolina

MG 3 de gasolina

12 enero, 2026 Desactivado Por Divex Motor

En la prueba del MG 3 gasolina vas a encontrar todas mis impresiones y opinión sobre este coche y ya te digo que te van a sorprender

Normalmente empiezo a escribir los textos en Divex sin un guion, sin un borrador ni hoja de ruta, pero con este me he propuesto que tenga una extensión acorde a lo que creo que vale, a lo que me ha gustado y a lo que creo que merece este coche en sí.

test mg3 gasolina

Pero no ha podido ser, precisamente, querer contarte todo lo que me ha transmitido, pero a la vez, ser honesto y sin cortapisas me ha llevado a multiplicar por mucho lo que hubiera querido dedicar a escribir sobre este coche, que es poco o nada. Y te explico a partir de ahora.

MG 3 de gasolina, toda una sorpresa… pero para mal

A diferencia del MG 3 Hybrid+ que tuvimos y que yo pocos kilómetros conduje, ya que de su prueba se ocupo mi fráter Rubén, a mí me resultó un coche muy interesante, en todos los sentidos.

Por eso traía la idea de que si el electrificado merecía mucho la pena el MG 3 de gasolina podría ser una gran opción para quien está pensando en comprar un coche urbano de gasolina barato… Craso error de asociación ya que ha sido de los peores coches que he conducido últimamente.

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Ni está en mi carácter ni soy de los que suelta menoscabos, desprecios y lindeces gratuitas por ganar repercusión, en Divex tenemos solo una norma: ser sinceros. Y para este caso tengo que reconocer que mi sinceridad lo mismo llega a molestar a mi estimada gente de MG… pero es que este coche creo que merece no andarse con paños calientes.

Un vistazo al MG 3 con equipamiento Comfort

Quizás de lo poco positivo que tenga el MG 3 de gasolina es lo propio del modelo ya que éste y el híbrido son idénticos. Esto es, es un coche bonito de ver, con unas líneas afiladas y sugerentes, lo suficientemente musculado para no ser un coche soso, pero tampoco uno de los que se pasa con los esteroides.

En cuanto al habitáculo, tiene unos acabados lustrosos, aparentes, bien puestos, con unas calidades correctas, propias de los equipamientos top de MG (que son bonitos, pero también baratos, eso repercute en materiales moderadamente aceptables, de los que de nuevas, bien, pero con el paso del uso y del tiempo…)

Una de las cosas que no me gusta del MG 3, como ya me pasó con el Hybrid, es el cuadro de instrumentos tras el volante, y mira que odio las pantallas en los salpicaderos, pero en este caso sucede lo mismo que pasa como con algunos coches de BYD, que resulta ridículas y para ver ciertos datos, uno que ya está mayor, necesita o bien alejarse y/o acercarse, cambiarse las gafas o dejar de mirar un rato la calzada para ver qué leches marca ese numerajo/icono canijo situado en una esquina de una pantalla pequeña…

Volviendo a la habitabilidad del MG 3 Comfort, este grado mejora la impresión a bordo, aumentando la sensación de calidad del conjunto, no diré que es un trampantojo en cuanto a la opinión que me queda de este coche, pero desde luego compensa las carencias de las que adolece en otros ámbitos.

Luego, aunque homologa 5 plazas, me resulta difícil que viajen 3 adultos de talla media en adelante en la banqueta trasera. Ajustado el asiento del copiloto a mi altura (algo más de 1,75 m), el espacio detrás para mis rodillas quedaba correcto, incluso, amplio para ser un coche pequeño.

El maletero del MG 3 híbrido no está nada mal para tratarse de un coche pequeño (bueno, que ya 4,11 de largo parece pequeño hoy en día… digamos, no muy grande) y, aunque cubica 241 litros, son más que suficientes para vivir al día a día.

La conducción del MG 3 de gasolina

Mira que me gustan los coches pequeños y que traté de no quedar influido en este test con la prueba del Lancia Ypsion Ibrida del que me bajaba para coger éste y que me encantó (no voy a hacer comparativas, pero te animo a leer el artículo), pero es que lo que he vivido con el MG 3 ha sido una decepción total.

Y si lo que más me hubiera disgustado de este coche, en cuanto a su conducción, fuera lo incómodo que resulta la ergonomía de su volante, que además de demasiado grande, en contrapunto con el cuadro de instrumentos, tiene un canto que molesta cuando lo sujetas durante muchos kilómetros y que induce a estar soltándolo cada pocos minutos para no acabar torturándote, si esto fuera lo que menos me ha gustado del MG 3 de gasolina, pues casi que ni tan mal.

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Porque mi conclusión anticipada es que lo peor del MG 3 de gasolina es usarlo, es desplazarse con él, es conducirlo.

De entrada, al contar con una caja de cambios manual de 5 velocidades, para arrancarlo y sacarlo del punto de entrega, tuve que flexionar la rodilla hacia mi tronco, luego hundir la suela de mi zapato hasta el fondo del recorrido del embrague y pulsar el botón de arranque, un viaje tan largo, que hasta me resultó desconcertante.

Era una maniobra más similar a hinchar una colchoneta de playa con un inflador de pie que arrancar cualquier coche manual que requiera pisar el embrague para encenderlo…

Luego, para moverlo, si el tacto del embrague es malo, el del acelerador es desesperante e ineficiente.

Para que sincronice la maniobra entre en la suelta del embrague y que la caja de cambios trabaje en 1ª y se produzca el movimiento del coche hay que presionar tanto el acelerador para que la gasolina entre lo necesario para que se mueva que recuerda recuerda al típico acelerón en vacío mañanero de invierno que les gusta a dar a algunos, cuando más frío está el ambiente y qué tan bien le sienta a cualquier motor que lleva 20 horas sin actividad…

El caso es que esto ocurre cada vez que el coche pasa de punto muerto a 1ª. Imagínate lo que supone en ciudad o aparcando. Es exageradamente desconcertante e inoperante. Y, como te decía, lo que suena este motor…

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Porque si solo se metiera el sonido del coche en parado, pero es que está constantemente entre tus orejas. En vía urbana, interurbana, en el garaje, en la cima del Himalaya… da igual, es extremadamente ruidoso. De hecho, llega a sonar tanto y tan sucio que parece un camión diésel viejo.

Y todo esto viene del motor 1.5 L, de cuatro cilindros que produce solo 116 CV y un par máximo de 148 Nm para mover una masa, en vacío, de 1.342 kg. Es cierto que con casi 120 CV y un peso así no esperas un vehículo ni rápido ni explosivo, pero no es que no lo sea, es que es todo lo contrario: es lento, torpe e, incluso, llega a ser comprometido en según que situaciones.

De hecho, en carretera secundaria, haciendo un adelantamiento que normalmente hubiera sido uno más en la vida mi mujer, que era la única acompañarte que iba junto a mí en el momento, al acabar la maniobra me dijo «joder, has ido muy justito…».

Y lo fui, no voy a decir que casi me estampo con el coche que venía por su carril, pero, al reducir a 4ª ni pude tomar el impulso, ni la fuerza, ni la velocidad necesaria como para sobrepasar al que adelantaba con contundencia, rapidez y seguridad.

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A la vez, al reincorporarme a mi carril, venía una curva larga de izquierdas, nada complicada, pero que por la inercia de volverme a mi derecha, hizo un bamboleo de la carrocería propia de una maniobra de esquiva.

Porque esa es otra, es un coche que tienes que ir continuamente corrigiendo la trazada, no sé si es cosa de la unidad de la prueba del MG 3 de gasolina, porque no recuerdo que al Hybrid le pasara, pero como te decía antes lo conduje poco, pero es que hay que ir haciendo pequeños ajustes continuamente para llevarlo donde quieres.

Y, continuando con el susto que nos dimos en el adelantamiento, otro punto en contra de este coche es su frenada. Porque mira que corre poco, pero es que frena aún menos, y para volver a una trazada estándar de la curva que te decía a una velocidad adecuada, como venía con la poca inercia adquirida por la reducción, me tocó frenarlo en apoyo… en qué momento…

Sonará mal decirlo, incluso altanero y pretencioso, pero uno sabe cuándo se equivoca conduciendo y cuando no, y en este caso yo calculé bien, solo que el coche no respondió tal y como yo creía que iba o debería hacerlo.

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Valga decir que un ejemplo puntual no equivale a una conclusión general, pero en este suceso te resumo lo mal que va el MG 3 de gasolina. Está claro que no es un coche orientado a la conducción deportiva, ni mucho menos, pero es que es un automóvil que mejor no llevarlo por una carretera de curvas

Además, como te decía, tiene solo 5 marchas y, aunque no sea un coche para ir rápido, porque, por homologación, no pasa de 185 (lo dudo), bien le vendría una 6ª para desahogar, de nuevo, lo que supone que en vías rápidas uno vaya con un zumbido en la cabeza durante kilómetros y kilómetros si viaja a poco más de 100 km/h.

Y hablando de la caja de cambios, si piensas que ya has leído toda mi opinión sobre el MG 3 de gasolina y creo que la conclusión es clara, aún no he terminado.

Como te decía, no me gusta cebarme criticando nada. Si algo no me gusta procuro no hacer sangre, pero esto no es cuestión de desangrar nada, es que es un repositorio de puntos aciagos a nada que te pongas a evaluar qué tal va el MG 3 de gasolina.

Si ya te he contado mi impresión en 1ª, que necesita un 6ª y que reduciendo marchas no consigues aumentar el par lo que debería, en un cómputo, la transmisión manual de este coche es de las peores que he catado, en general.

Por contextualizar, el coche tenía poco más de 500 km y 2 meses de matriculación cuando lo recogí, pues la sensación durante su uso fue la de una caja de cambios con más de 300.000 km y 20 años.

Cuesta meter primera, al margen de la maniobra del pie, cuesta meter marcha atrás, cuesta pasar a 2ª, cuesta volver a 2ª, cuesta incluso ir subiendo de marchas en sincronización con la velocidad a la que se circula porque, de hecho, lo que parece es que hay una falta de sincronización entre marchas.

Llegué a pensar que todo esto que había vivido era, o bien que ya me he vuelto demasiado exigente con los coches que pruebo, o que podría ser propio del MG 3 de gasolina de esta prueba… pero no.

Por respeto, privacidad y cautela no voy a dar más datos, solo diré que en conversación con dos personas diferentes, sin conexión entre ellas en el momento salvo que están en el ámbito de la automoción comercial, me compartieron y resumieron sus mismas impresiones, opiniones e, incluso, problemas con el MG 3 de gasolina, algo que me reconfortó y me reafirmó en mis intenciones por decir lo que he contado y de hacerlo sin pelos en la lengua.

De hecho, si alguien de MG lee esto y pudiera tomarlo en consideración, creo que una crítica dura, pero constructiva es mejor que un halago espurio. Lo que más me chirría de este MG 3 de gasolina es que, en contrapunto, su versión híbrida me gustó bastante, de hecho lo considero una gran opción si se valora comprar un coche urbano híbrido barato. Me parece tan raro que sean tan diferentes…

CONCLUSIÓN Y VALORACIÓN DEL MG 3 DE GASOLINA

Y claro, estarás pensando «y yo, que me estaba planteando comprar un MG3 de gasolina y me dice esto… qué hago», la respuesta es rápida y fácil: cómprate el híbrido. Aunque sea más caro, al menos el MG 3 Hybrid+ es infinitamente más agradable de conducir.

Sinceramente, me da bastante igual pensar en el precio del MG 3 de gasolina (aunque parte desde unos económicos 16.990 euros, el básico, y 18.490 para uno como el que he descrito -Comfort-), sinceramente a mí no me compensaría comprarme un coche barato si luego lo sufro, ya que yo priorizo la conducción a otras virtudes, y te repito: a mí, a-mí.

Yo no soy quién para decirte lo que hacer, mi objetivo es darte mi opinión sobre el MG 3 de gasolina, y es clara, no me gusta, sobre todo conducirlo, pero quien decide eres tú si merece la pena o no adquirirlo.

Lo mismo tú solo quieres un coche barato para ciudad y de vez en cuando moverse entre localidades próximas, sin complicaciones, ni etiqueta ECO, porque lleva la C, ni exigencias más allá de que te lleve y te traiga, entonces, vale, puede que sea una buena opción para ti, pero aún así, para mí, no.