Prueba: Opel Grandland GS Electric
25 julio, 2026Que su matrícula no te lleve a error porque la prueba del Opel Grandland GS Electric es nueva y este coche estaba casi a estrenar
Voy a intentar que el artículo de la prueba del Opel Grandland eléctrico sea breve, lo prometo, lo que no puedo es asegurar es que acabe siendo así porque suele pasarme que cuando hay que evaluar un coche anodino me salen unos tochos…
Y como ya te acabo de decir, el resumen muy muy sucinto, pero concreto sobre mi opinión del Opel Grandland BEV es que es un coche-SUV que pasa por la vida de una persona sin trascendencia.

Es más, una de las cosas que más me ha llamado la atención es la cantidad de ruidos o sonidos que emite cuando se usa y de lo que más adelante trataré.
Como te decía, es un SUV eléctrico para gente que quiere ir de A a B sin más, para alguien que piensa en comprar un SUV y uno que sea eléctrico, entiendo que sin aspiraciones a nada premium, pero tampoco a rebajarse a comprar el coche eléctrico más barato, a toda costa, del mercado.

En este aspecto y salvando mucho las distancias, en su conducción, el Opel Grandland BEV me ha recordado mucho al Leapmotor C10 que también conduje, aunque este, ya dije entonces, que algo me olía mal en él… por eso te recomiendo que pinches en el enlace a su artículo.
Habitabilidad y confort del Opel Grandland GS
Volviendo en concreto a la prueba del Opel Grandland BEV, la unidad cedida contaba con el equipamiento GS, un toque con aspiraciones retro y deportivas, aunque se mezclan con relativo éxito en un habitáculo que tiene toques elegantes y distinguidos.

Aunque este entorno también presenta su lado más austero o incluso cuestionable en elementos como son las interfaces del cuadro de instrumentos tras el volante y la pantalla principal del salpicadero, cuyos gráficos y manejo son, cuanto menos, espartanos.
Como te decía, lo que más me ha gustado del Opel Grandland eléctrico, en cuanto a su interior, es, sin duda, el generoso espacio disponible entre el respaldo de los asientos delanteros y las rodillas de los pasajeros de las plazas de los extremos de la banqueta posterior.

Como ves en la foto, me faltaba mano para mostrar lo que daba de si el espacio entre el asiento del conductor, dispuesto a mi gusto y estatura (algo más de 1,75) y lo que detrás me faltaba para tocarlo.
Por lo demás, los asientos delanteros son cómodos, eso sí, por la propia arquitectura del coche, no son para todos los públicos ya que, según la altura y las capacidades motrices del usuario, lo mismo le cuesta entrar o salir ya que la banqueta está distante del suelo.
Como te decía, dos de los tres puestos de la segunda fila de asientos son de lo mejor del Opel Grandland, ya que hay espacio libre de sobra para rodillas, cintura, hombros y cabeza…

Como la batería del coche va en el piso del mismo, sucede lo que viene siendo habitual en los coches eléctricos que es que se eleva un poco los pies y se va con las rodillas más flexionado que lo que se haría en un coche que no equipara acumulador en el suelo.
Al margen de esto, otro de los puntos fuertes del Opel Granland es el espacio de carga que tiene tras los respaldos traseros: el maletero del Opel Grandland cubica unos generosos 550 litros, que traducidos a un uso real es que prácticamente tienes un cajón enorme para meter ahí prácticamente todo lo que quieras.
La conducción del Opel Grandland BEV
Como ya te he comentado, el Opel Grandland eléctrico es un SUV eléctrico grande, por sus dimensiones (4,65 de largo; 1,91 de ancho y 1,66 de alto) que pesa más de 2,2 toneladas y gran parte de esto lo tiene el conjunto eléctrico que equipa. El motor que impulsa este SUV eléctrico tiene una potencia máxima de 213 CV y un par de 343 Nm.

Atendiendo al peso que tiene que mover cada vez que se pone en marcha, ya sea con un solo pasajero o con acompañantes, es rápido, pero ya te digo que, en este sentido y en movimientos instantáneos en línea recta o de poco giro, tiene reacciones muy rápidas y contundentes para como es lo que permite adelantamientos y salidas en parado seguras.
Lo que no me ha gustado es pasar del modo Normal al Sport, este segundo parece más una forma desajustada y alocada de entregarlo todo que de ser más rápido pero efectivo. Sirve, a lo sumo, para salir a una vía rápida o entrar a una glorieta con la inmediatez suficiente como para no comprometer la maniobra.

Pero, como te decía, la mejor manera de conducir el Opel Grandland eléctrico es olvidándose de los modos de conducción, que son 3 y el tercero sería el modo ECO, que si bien no se nota tanto circulando, reduce sobre todo el gasto eléctrico en elementos de confort como la climatización o la iluminación interior, chorradas que al fin y a la postre pueden ser un derroche innecesario.
Lo que me ha descuadrado bastante es el consumo de electricidad del Opel Grandland BEV ya que lo que la conclusión a la que llego es que le afecta muchísimo circular con el climatizador o no.
Lo he podido comprobar en la semana que lo he tenido en uso con un ejemplo determinante:
- hacer el trayecto «domicilio-puesto de trabajo», un trayecto de 13 km siendo 8 en vía secundaria de máxima de 90 y tanto el inicio como el fin por urbana, hacia las 9 am de la mañana, con unos 27 grados veraniegos sin climatizador el consumo medio en ese desplazamiento ha sido de 10,8 kWh/100 km.
- la vuelta, siendo el mismo desplazamiento salvo que a las 13 horas, con unos 38 grados mesetarios veraniegos y el climatizador en 23,5 (porque no me gusta el frío artificial) se ha lanzado hasta duplicar los «originales» de referencia a la ida.
Así, con todo, a lo largo de la semana que he hecho la prueba del Opel Grandland eléctrico de 213 CV y batería de 73 kW que nos ocupa, la media de gasto energético se ha quedado por debajo de 15 kWh/100 km, siendo la media homologada 17,1 en parte favorecido porque un alto, altísimo porcentaje de kilómetros ha sido realizados en vías urbanas o de baja velocidad.

A todo esto, el fabricante marca también una homologación de hasta 519 km. Como supondrás, dado el uso que le he dado y con un total de menos de 220 km circulados con este coche en el momento de su entrega, el odómetro anunciaba una porcentaje de energía disponible de casi el 60 disponible y un autonomía restante de 240.
No he tenido la oportunidad de circular en un viaje largo con este coche, pero sinceramente veo muy difícil poder hacer un, por ejemplo, Madrid-Alicante con 4 pasajeros, sus achiperres veraniegos y durante unas horas donde sea necesario utilizar el climatizador sin tener que parar a recargar la batería.
Creo que es uno de esos coches eléctricos que la capacidad real de uso, sobre todo en desplazamientos donde la recuperación o regeneración eléctrica sea poco o nada propicia, se queda en un entorno del 60-70 real de rango máximo respecto del que homologa, es decir, unos 350 a lo sumo.

En ciudad, pues salvo que no quede otra, no lo veo como el coche eléctrico para diario porque, a pesar que gracias a sus asistentes de aparcamiento, lo he podido estacionar y sacar de ahí en sitios muy justos, lo veo y lo siento demasiado grande para ser «mi coche» del día a día.
Es cómodo, sí, pero tampoco se alza especialmente como un gran aliado en el entorno urbano por su tamaño y volumen.
Sobre el volumen, pero no en cuanto a dimensiones sino a ruidos del Opel Grandland eléctrico, me ha llamado la atención la cantidad de ruidos mecánicos que tiene este coche, y cuando digo este coche, me refiero a este.
En concreto a la unidad que ves, matriculada en octubre de 2024 me fue entregada con, no voy a decir casi 2 años desde su matriculación, pero cerca y con menos de 5.000 km recorridos, es decir, «bastante» tiempo para ser un coche de prensa, pero muy pocos km.
Pues bien, el primer ruido que suena siempre es al soltar el freno de estacionamiento y pisar el acelerador para sacarlo de parado «clonc», un ruido mecánico como si algo se liberara abruptamente. Luego se repite incluso en movimiento al acelerar en múltiples y variadas situaciones, algo que me dejó pensando si es endémico del modelo o concreto de este ejemplar en concreto, aunque me decanto por la segunda…
Luego, el sonido habitual de «centrifugadora» que este tipo de automóviles tiene es aún más patente que en otros, de hecho, usando la misma base que otros vehículos eléctricos de Stellantis que he probado, éste es muy más sonoro, de hecho hasta llega a oírse en el habitáculo mientras se circula.
Conclusión y opinión sobre el Opel Grandland Electric GS 213 CV y 73 kW
Como creo que habrás podido entender, para mí este coche no tiene nada de malo, pero tampoco nada especial como para decantarse por él. ¿Me ha gustado? Ñiej. ¿Se me ha metido entre ceja y ceja? Nein. Es decir, ni fu, ni fa.
De hecho, atendiendo a la información disponible, el precio del Opel Grandland eléctrico con equipamiento GS y batería de 73 kW parte desde casi 44.000 euros, un precio considerable en parte gracias a equipar caprichos con lo que yo, personalmente, no contaría.

Cuando Lorenzo aprieta, el techo acristalado y la persiana de tela no evitan torrarse la testa
Por otro lado, si nos ponemos a mirar el mercado de SUV eléctricos de entre 4,5 y 5 metros tenemos opciones más baratas, por ejemplo, el BYD Seal U que de hecho, en todos los sentidos, me gustó más, pero también más caras, por ejemplo, el smart #5 que también me convenció más, en todo.
Con esto qué te quiero decir, pues varias cosas. La primera y la constante de siempre en mis pruebas es que que si estás pensando en comprar un coche eléctrico nuevo que seas tú quien decidas, que no te bases en opiniones ni en argumentos de gente como yo, ya que lo que has leído aquí es mi experiencia y opinión sobre este, o cualquier otro coche que pruebo, y que eres tú quien sabe tus filias, fobias, condiciones, situaciones.
Luego, que si te parece que el Opel Granland eléctrico es una compra redonda, seas tú mismo quien así lo decidas y, si no, pues igualmente, que sigas leyendo Divex Motor buscando entre nuestros contenidos qué coche puede interesarte.
Yo no me lo compraría, pero porque es un concepto (SUV medio-grande y eléctrico) que no valoro comprar, pero tampoco tengo argumentos para convencer a nadie de que no se lo comprara, al revés, si tu intención es comprar un Opel Grandland Electric, no veo porqué no.





