Prueba: SsangYong Torres 1.5T 163 CV 4×2

Prueba: SsangYong Torres 1.5T 163 CV 4×2

14 diciembre, 2023 Desactivado Por Miguel Lorente

En la prueba del SsangYong Torres analizamos la conducción, habitabilidad y practicidad de uno de los mejores SUV que hemos probado este año

Teníamos ganas de echarle el guante al nuevo SUV de SsangYong, Torres. Desde su presentación como prototipo ya nos proponía una nueva etapa para SsangYong, como así hemos podido comprobar.

La imagen del SsangYong Torres es una vuelta a un pasado no muy lejano

Aunque no lo es en absoluto, el Torres asume la apariencia de un todoterreno, como aquellos Musso o Korando de finales de los 80 y 90 aunque ahora responde a la nueva filosofía de la marca bajo el eslogan «Powered by Toughness» que cumple a la perfección.

De hecho, su planta y estética se inspiran, por no decir que asumen la de todoterrenos más auténticos, y que parece ser una fusión o mezcla propia de la parrilla del Jeep y los faros de los Land Rover Defender.

Los tiradores del capó o del remolque son un claro guiño (postureo) hacia usuarios más aventureros que, por ejemplo, los propietarios de los Tivoli o Korando, SUV normales y corrientes de acuerdo a la moda y al mercado.

La fotografía lateral deja un a la vista un coche enorme, que lo es, pero que gracias a sus sensores y cámaras, junto con una buena amplitud de giro, hacen que se aparque en plazas ajustadas a los 4,7 metros de largo que mide.

Con una altura de 1,72 (a lo que puede sumarse las barras laterales, de llevarlas, como es el caso del ejemplar de esta prueba), una distancia al suelo de 20 cm y una anchura de 1,89; da la sensación de que coche es de un todoterreno de nuevo cuño.

En la zaga, el tirador y lo que parece ser el cajón del portón donde incrustar la rueda de emergencia, , pero no es, aportan un plus a esa estética de todoterreno, que no lo es.

El dinamismo de SsangYong Torres

Y no lo es porque su dinámica así lo demuestra. A pesar de que sí se vende un SsangYong Torres 4×4, el de la prueba que lees es un 4×2, es decir, un vehículo de tracción delantera y se nota.

El propulsor del Torres probado es el motor 1.5 Turbo gasolina de 163 CV (también ha opción de pedir uno bifuel, es decir, GLP) asociado a una caja de cambios automática, con posibilidad de gestión por levas o palanca, de 6 velocidades.

Este coche, es más, por su configuración interior, que analizaré en unos pocos párrafos, es la de un coche señorial. Difícilmente embarrado o manchado por voluntad de su usuario principal en un escarceo aventurero por parajes montaraces silvestres…

Porque, según se inicia la marcha, se siente que este vehículo solo se inspira en los antiguos todoterrenos de SsangYong en su estética, pero no se aleja un ápice de lo que le da de comer ahora mismo a esta marca, al menos en España, que es la venta de SUV de manual.

A pesar de esto, uno de los puntos fuertes o que más me ha gustado de la conducción del Torres es que es muy estable. Mucho más que la mayoría de SUV que pasan por nuestra sección de pruebas. Ni zozobra en giros bruscos, ni cabecea en según qué tipos de asfalto, ni tampoco sufre inercias laterales en curvas prolongadas, como suele venir siendo lo normal en este tipo de carrocerías.

Eso sí, dada su aerodinámica, penaliza en viajes por vías rápidas donde, a más de 120, el consumo se dispara, pudiendo llegar a superar los 10 litros a los 100 en algunos momentos.

Aún y con todo, durante la prueba del SsangYong Torres, con un uso muy alto en vías urbanas y, el resto, en vías circundantes a Madrid, de velocidad moderada, el consumo medio ha sido de 7,9; con una mínima de 5,9 en un viaje de unos 50 km por la M40 y circulando poco por debajo de la máxima (100 km/h) y con tráfico muy fluido.

A pesar de que dispone de tres modos de conducción, Normal, Sport y Winter, merece la pena vivir en el Normal ya que, es más interesante gestionar el cambio por las levas o la palanca si se requiere un mayor aporte de par (máximo de 280 Nm), de hecho, incluso, es muy agradable manejarlo, es más, hasta en vía urbana.

No he salido del entorno urbano más que para probar el modo Winter por unos caminos de tierra entre huertas, un lugar que me sirve habitualmente para probar SUV con aspiraciones camperas o montaraces porque está bacheado, roto, a veces, como ésta, embarrado, y el coche se desenvuelve más bien que mal, sobre todo en zonas rotas la suspensión trabaja que da gusto, en todos los sentidos y puedes ir hasta rápido y divertirte.

Tras rodar con el Torres por caminos de tierra me deja la sensación de es un coche válido para salir del asfalto e ir al campo o por una pista forestar, pero no para lanzarse a la aventura, ni de lejos, para eso están otros SUV para hacer off-road más aptos que él.

La habitabilidad y el confort del Torres

He tenido la posibilidad de conducir un SsangYong Torres con equipamiento Life, tope de gama, que viene muy bien puesto.

Su renovación estética interior deja de lado cualquier reminiscencia, incluso, con modelos nuevos, como es el Musso Sports, cuya prueba tienes también publicada en Divex Motor.

En cualquier caso, el ambiente interior da un salto de calidad, y eso que los SsangYong tope de gama acostumbraban a presentar un aspecto lustroso, pero pecaban de ser viejóvenes, por ejemplo, con un cuadro de instrumentos que ahora, no como los otros, es totalmente digital.

La tecnología no es para tirar cohetes, pero hay que entender que es una marca generalista y que lo que ofrece es muy agradable y muy ajustado a los precios que se piden.

Por otro lado, como decía, la expansión y presentación de materiales de apariencia noble engalanan el habitáculo de un SsangYong Torres que es muy cómodo para 4 ocupantes y correcto si un quinto se posiciona en el centro de la banqueta trasera.

De hecho, detrás, la amplitud para un tipo como yo, de 1,80 metros de altura y talla M-L, con el asiento delantero a mi propio gusto, es muy generosa, tanto para pies, rodillas como hombros y cabeza por la altura del techo y la anchura de la carrocería.

El maletero del SsangYong Torres es igualmente grande y, sobre todo, muy aprovechable, incluso gracias a contar con una cortinilla corredera que permite meter todo lo que puedas en él.

La teoría expone que caben casi 600 litros, la práctica me dice que puedes meter todos los bártulos familiares en un viaje de larga duración sin temor a quedarte sin sitio.

SsangYong Torres: precio, opinión y conclusión

El SsangYong Torres tiene un precio de partida desde poco más de 32.000 euros, en su versión más económica, hasta los 44.250 de la más cara. Hay una motorización disponible con etiqueta ECO, el animado por tanto gasolina como GLP, la que hemos probado es 100 por 100 gasolina, ergo, homologa con el distintivo C.

Tras la prueba del SsangYong Torres me bajo de un SUV de esos que puedo decir que me ha gustado conducir, y mucho, la verdad. No me gustan los SUV, ni lo niego ni lo escondo, pero soy consciente de que el mercado los demanda y por eso me gusta distinguir los que me gustan y los que no.

Porque hay SUV mejores y otros de los que no cuesta nada despedirse, pero el Torres es uno de que da penilla devolverlo, uno de los que dejan un buen sabor de boca, posiblemente, el mejor de los que hemos y he conducido durante este 2023.

Es un coche entretenido de conducir, muy cómodo de usar y con una apariencia que se agradece ya que, en un mercado dominado por SUV anodinos, al menos este se porta mejor que otros, se siente con un mayor plus de distinción y da gusto pasarse un rato viéndolo, incluso, compartiendo su imagen ya que recaba y recala miradas de los peatones y otros conductores con los que compartes entorno.

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