Prueba: Peugeot E-308 GT Electric

Prueba: Peugeot E-308 GT Electric

15 agosto, 2026 Desactivado Por Divex Motor

Tras probar el GTi de gasolina, el híbrido Hybrid, toca ahora hacer la prueba del Peugeot E308, la versión 100 por 100 eléctrica del compacto de la gama de Peugeot

Como te decía, mi primer contacto con el Peugeot 308 fue hace ya casi una década cuando tuve el delicioso placer de conducir un Peugeot 308 GTi, a la postre, el último como lo conocíamos.

Años después me reencontré con el mismo modelo, pero en su variante como coche híbrido enchufable esto es, aquel Peugeot 308 Hybrid con acabado GT que tanto me gustó.

No hace tanto, hará un par de años, caté el que sería la evolución comercial esperable en este modelo cuando conduje el Peugeot E-308 First Edition.

Finalmente, ahora toca el último episodio de la saga con la prueba del nuevo Peugeot 308 eléctrico, como ves, una cascada hasta esperable según los tiempos que vivimos.

prueba peugeot 308 eléctrico

Desde ya me centraré en analizar el Peugeot 308 eléctrico de 2026, la última variante que viene con unos cambios, sobre todo estéticos exteriores sensiblemente diferenciadores del que hasta hace un año se vendía.

De hecho, durante los 7 días que ha durado el periodo de prueba del Peugeot E-308 GT que ves, ha dado la casualidad de hasta en 3 veces he aparcado o inmediatamente junto con el anterior o una plaza entre medias, lo que me ha podido permitir comparar, me arriesgaría a decir, mejor que nunca, las diferencias entre ambos.

De entrada, el frontal gana, y eso que mira que me gusta la imagen de los Peugeot «felinos» desde hace ya… diría que me enamoré de ella cuando, igualmente, hice la prueba del Peugeot 508 GT Line que tan profundamente me encandiló.

Como te decía, cambian las ópticas primarias, pero no solo su configuración interna, sino la apreciable, siendo ahora aún más ceñidas y angostas que antes, lo que le imprime un carácter de coche aún más cabreado y ceñudo que antes: ¡me encanta!

Quizás lo que menos me ha gustado del nuevo Peugeot 308, en cuanto a estética y por ponerle un pero, es que pierde la «garra» afilada de cada faro por una secuencia de pequeños puntos de luz inclinados en el propio faro, que encaminan, en el caso de la versión eléctrica, a una parrilla específica, propia de los coches eléctricos casi siempre, de segmentos encadenados que devienen, irremediablemente, en un logo, idéntico al anterior que preside el frontal.

Lateralmente, no hay cambios, es la misma caja, pero con modificaciones donde más se ve: delante y detrás.

Así, en la zaga tenemos una réplica en cuanto a que los pilotos son más estrechos, y confluyen, de nuevo, en el logotipo, más pequeño y, por ende, discreto que el principal.

Con todo y esto, como se dice en estos ámbitos, el restilyng del Peugeot 308, para mí, es un acierto ya que mejora lo que ya me gustaba, ergo, ¡me encanta (de nuevo)!

El pack GT del Peugeot 308 eléctrico

Pasando al interior, si eres habitual de Divex Motor y de los contenidos de Peugeot, sabrás que, a diferencia de, por ejemplo, mi fráter Rubén, soy un enamorado del i-cockpit de Peugeot, y más concretamente, cuando se trata de la cabina del Peugeot 308.

Debido a la propia arquitectura del coche, que tiene unas dimensiones exteriores de 4,36 metros de largo; 1,85 de ancho y 1,48 de alto, con una batalla de 2,73 m, su habitáculo me evoca a, como le decía a mi madre cuando se subió al coche, una mezcla entre coche de carreras y carlinga de avión de combate.

Llámame si quieres aficionado, poco profesional o personaje por citar a mi madre aquí, pero si esta web se caracteriza es por varias cosas, la primera es que no somos un medio profesional, sino una web donde un par de entusiastas cuyo sueldo viene de otra actividad lucrativa bien distinta escriben sus opiniones sobre los coches que conducen.

La otra que nos define es que te contamos las cosas como las vivimos, sin filtro y con sinceridad, y que mi madre montara en este coche, pues pasó y tiene su interés, porque con todo aquel que comparto con un coche me ayuda a sacar conclusiones que luego escribo aquí.

Así que, como te decía, le daba a mi madre la turra explicándole porque este coche, y en concreto este modelo con el equipamiento GT de Peugeot, me traslada a un ambiente mixto entre un turismo de competición y a un caza.

El Peugeot 308 My2026 me sigue resultando angosto por dentro, a veces diría que claustrofóbico, pero con mi filia hacia lo que huela a nafta/queroseno en ambientes adrenalínicos, sentarme en un coche así me pone… me pone los pelos de punta ya que me da la sensación que algo divertido va a pasar.

Y aunque es un coche eléctrico y el público en general aún sigue con la idea de que los automóviles eléctricos son para ir despacio y en modo Flanders, nada más lejos de la realidad, este coche es tan práctico como para aburrirse con él (no de él) en el tráfico de la metrópolis como para que se te abran las pupilas y te suban las pulsaciones echando unas curvas en zonas reviradas, aunque de eso te hablaré más adelante.

Como te decía, envuelto por unos magníficos asientos semibuckets, confortables a la par que eficientes en agarre, algo duros en apoyo lumbar, a pesar de la posibilidad de hacer reglaje de esto y más, uno se sienta y se siente en un entorno mixto: mitad confort, mitad deportividad, es decir, un señor coche compacto GT.

Si esperas que ponga a caldo el volante del Peugeot 308 GT lo llevas claro, porque ¡me encanta!, como te decía, me enamoré concretamente de él cuando conduje aquel Peugeot 308 GTi que tuve el honor de conducir en mis tiempos en Top Gear…

Sus dimensiones me parecen perfectas y su ergonomía me facilita un manejo óptico, si a esto le sumas que me gusta llevar cerca del pecho el volante mientras que mi cuerpo, en concreto, estiro todo lo posible mis piernas respecto de los pedales, (imagínate la típica imagen de un piloto de rallyes o de carreras de turismos vista desde la puerta del copiloto, pues así), no me queda otra que disfrutarlo hasta incluso cuando aparco.

Porque, también te digo, si algo he notado de diferencia respecto con las versiones alimentadas total o parcialmente por gasolina, es que el Peugeot E-308 tiene una dirección en parado que no es ligera, es volátil, permitiendo girar totalmente las ruedas con un simple tirón de la rosca hacia el lado que quieras llevar la rueda, lo que permite entrar y salir de un espacio de aparcamiento en un pis pas.

De nuevo, volviendo al habitáculo del Peugeot 308 eléctrico con equipamiento GT, las plazas traseras son para lo que son. En mi caso han ido mis hijos durante estos días y, eventualmente, algunos adultos pero siempre en entorno urbano y ya te digo yo que las quejas han sido las mismas: es muy pequeño para ir 3 adultos ahí.

Como te decía, yendo mi hijo con su respectiva silla infantil, la mayor siendo un bicho palo de 11 años y un adulto, como pudiera ser mi esposa, de una talla S/M de tronco y una altura de 1,65 en la plaza central, tampoco es recomendable invitar a trasladar a nadie en esa plaza más que en un breve recorrido.

Igualmente te digo que me ha llamado la atención el poco, por no decir nulo, espacio que hay bajo las butacas delanteras para que los ocupantes de las traseras puedan meter los pies ahí.

Mientras que te digo que al contar con un techo de cristal practicable, la sensación de claustrofobia detrás, que aquí sí que te digo que no me gusta tanto como la de delante, puede no ser tan tolerable para un adulto, sobre todo si es alto ya que no va a tener donde meter sus pies y posiblemente se de con la cabeza en el pilar C en algún giro o bamboleo (se me ocurre una glorieta de amplio radio o al pasar uno de los malditos badenes que tanto proliferan por nuestras ciudades, al menos en la mía…

Como te decía, el ambiente del Peugeot 308 con acabado GT es muy lujoso y vistoso, los acabados son buenos y los materiales, al menos al tacto y a la vista, lo parecen, por lo que, para mí, es el equipamiento ideal, incluso a pesar de ser el más caro, porque a mí me merecería la pena pagarlo para disfrutarlo.

El maletero del Peugeot 308 eléctrico

Para cerrar el apartado del interior de la prueba del Peugeot E-308 que lees, te diré que el maletero de este coche ofrece lo que se espera de él.

Con un cubicaje teórico bajo de hasta 361 litros, la práctica me lleva a decir que cabe una maleta grande (no familiar), 2 medianas, a lo sumo hasta 3 de cabina pequeñas o un porrón de bolsas de tela tipo gimnasio o mochilas, es decir, te da para como coche de fin de semana y del día a día, de sobra.

Ahora, como coche familiar con el que irse de vacaciones, al margen de su rango, del que te voy a hablar ahora, lo veo más justo, por lo que lo mismo te lleva a necesitar un cofre o mandar la maleta por transportista…

La conducción del Peugeot E-308

Empecemos por la base, porque de ahí da comienzo todo lo demás y es que la arquitectura de este coche parte de una plataforma (que no te voy a describir ni a nombrar porque supongo que te dará igual) que pone a la batería como elemento equilibrador del conjunto.

A qué me refiero con esto, a que gracias a la distribución de pesos, este coche es una lapa, sobre todo cuando se circula rápido. Es más, con sus casi 1.750 kg en vacío, el efecto de ir pegado al asfalto genera durante la conducción una emulación propia del concepto 308 GTi que de E-308.

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He notado que alguna vez, cuando el apoyo detrás ha sido comprometido, el culo tiende un poco a escaparse hacia afuera, también te digo, no ha sido nunca de forma crítica, ni siquiera en lluvia porque me ha pillado alguna que otra tormenta veraniega durante los días que ha durado la prueba del Peugeot E-308 GT, en gran parte, favorecido por el agarra de unos neumáticos de calidad.

Volviendo al esquema motriz y a la conducción del Peugeot 308 eléctrico, te decía que la batería, que es nueva respecto de la que hasta ahora llevaba, se anuncia más eficiente, con una capacidad teórica de 58,4 kWh (55,4 kWh utilizables) y al menos en cuanto a rango, homologa 450 km y un consumo medio a partir del motor de 156 kW de potencia y 270 Nm de 14,9 kWh/100 km; yo, la media total con cerca de 350 km recorridos ha salido por debajo de 12 kWh/100 km y unos 120 km (teóricos) aún por recorrer.

Ahora, cómo han sido esos desplazamientos, pues de todo tipo, porque he tenido desde trayectos de 2-3 km en ciudad para ir al súper y volver cargado con él, en los que, con viento a favor, me ha llegado a hacer un consumo de 8,1 hasta uno interurbano por vías rápidas en la que la media se me fue a 23 kWh/100 km y, entre medias, en mi habitual desplazamiento «casa-trabajo» por un 40% en población (unos 4 km) y el resto en vía de hasta 90 km/h me marcó una media de poco más de 12 kWh.

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Al margen de los datos, las sensaciones en la conducción del Peugeot E-308 GT han sido muy placenteras, la verdad. Me lo he pasado muy bien con él, fundamentalmente porque ya de por sí disfruto mucho del comentado habitáculo que, si lo conjugas con una motricidad suave en general del modo Normal, que permite alegrías en su modo Sport, donde, por cierto, el tarado del volante, para mi gusto y mira que me gustan las direcciones resistentes, se pasa de resistencia; y un modo ECO que bien puede ser ignorado porque, si eres cuidadoso con el pedal y juegas con las levas tras el volante, que permiten gestionar la regeneración en hasta 3 niveles puedes incluso mejorar la eficiencia que la citada configuración ECO, para mí esta versión pone en el mercado un coche eléctrico versátil y polivalente.

En ciudad el Peugeot 308 eléctrico se maneja muy bien, como te decía, la ligereza del volante en parado hace que aparques o desaparques sin esfuerzo, gira en calles o maniobras comprometidas con corrección, el motor responde en bajas, en recuperaciones y en altas, a pesar de no ofrecer números desbordantes en par y potencia, son más que suficientes para mover las cerca de 2 toneladas que tiene que trasladar a nada que le metas un par de adultos y algo de equipaje.

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Me ha gustado mucho como se mueve fuera de la ciudad, no me he echado a la montaña con él, pero me he hecho tramitos espirituosos de esos que permiten ciertas alegrías y test rápidos de conducción deportiva donde ha cumplido y superado mis expectativas.

En distancias o ratos largos de conducción el coche se muestra dispuesto a hacer lo que le pidas: si es ir tranquilo, con una pluma en el pie y la mano en cada leva uno puede ir viendo en la pantalla cómo si el entorno lo favorece te mueves a 0,0 de consumo o, incluso recargando mientras circulas. Que necesitas darle chicha… aceleras y te olvidas del problema.

Conclusión y opinión sobre el Peugeot E-308 GT

El precio de un ejemplar como el que has visto en esta prueba del Peugeot E-308 con equipamiento GT parte desde casi 37.000 euros a los que sumar una serie de extras como los que equipaba este coche, fácilmente se te va a unos 40.000, más bien, a 42.000 €.

En general, me parece un modelo muy interesante si estás pensando en comprar un coche eléctrico nuevo entre 36.000 y 40.000 euros, o algo más si te vas al GT Exclusive.

Como coche nuevo me ha convencido mucho, incluso en cuanto al precio, que aunque no es bajo, es consecuente a lo que trae y a lo que ofrece, luego ya cómo pase el tiempo y el desgaste, no te sé decir cómo llevará el paso de los kilómetros, recargas y tute de su uso.