Truco: cómo evitar el hielo en el parabrisas del coche

Truco: cómo evitar el hielo en el parabrisas del coche

Si quieres evitar rascar la luna delantera de tu coche tras una noche gélida de invierno, te interesa este truco con el que sabrás cómo evitar el hielo en el parabrisas del coche de forma cómoda y barata.

Este consejo viene de atrás, casi de hace tanto como el de cómo quitar el pegamento de la pegatina de la ITV que ya contamos en aquel popular artículo que recomendamos que, si no sabeas cómo hacerlo, visites, pero ahora nos centramos en saber cómo hacer para que no se congele en invierno los cristales de tu coche.

Y es que esta recomendación tiene como respaldo la experiencia en primera persona que tuvimos que sufrir un duro invierno mi coche durmiendo a la intemperie y recibiendo el frío gélido de la estación y yo, al principio, teniendo que quitar el hielo del parabrisas por las mañanas y, luego, logrando que se formaran placas con este truco.

Lo cierto es que este consejo para evitar que se forme hielo en el parabrisas del coche no viene por ciencia infusa sino que, como dicen los que saben y, en este caso, como aprendí de uno de mis podcast de cabecera «Kaizen: roba como un artista«, vino de mi fijación por mirar coches.

Caminando por mi barrio, mis ojos cayeron en un coche que, en plena tarde-noche de invierno, lucía un parasol reflectante entre el cristal delantero y el salpicadero.

Inicialmente me pareció, cuanto menos absurdo ya que recuerdo que el coche estaba en una zona donde, de día, es sombría y pocas horas de sol podrían castigar ese habitáculo en invierno. Luego, me dio por pensar «¿y si su propietario le ha dado la vuelta al uso del parasol?». Está muy de moda lo de «pensar fuera de la caja«. Y la verdad es que es una estrategia que, a veces, funciona o me funciona. Y este fue el caso.

Un parasol de aluminio debería tener la función de evitar que el sol incidiera, sobre todo, en la zona de la fila delantera cuando el sol más castiga un coche expuesto a él que no es otra que en verano pero ¿para qué puede servir una lámina metálica que refleja los rayos del sol? ¿puede ser que un parasol haga «rebotar» el frío y así evitar que se congele el parabrisas?

No tenía nada que perder y mucho que ganar si probaba. Y así hice. Recuperé mi parasol, el que llevo siempre en el coche y que, en invierno, metía en el maletero a la espera de la llegada de la primavera. Entonces, desplegué el accesorio y expuse, como cada noche, a mi coche a una madrugada con temperaturas próximas a los 0 grados.

Mi «sorpresa» llegó a la mañana siguiente: mientras que los coches próximos al mío sí mostraban una capa de hielo, el mío no. Gracias a, sencillamente, poner el parasol, ya sabía cómo evitar el hielo en el parabrisas del coche. Repetí la operación las noches siguientes y obtuve el mismo resultado: la luna delantera no se evitaba con la misma dureza que el resto.

Cabe decir que este truco para evitar que se congele en el parabrisas funciona hasta cierto punto, punto térmico. A menor temperatura, esto es, a mayor dureza de la helada, el grado de efectividad se va reduciendo pero, hasta unas temperaturas ligeramente inferiores a los 0ºC, el parasol hace un efecto más que eficiente para que no se formen placas gruesas y se quede en una ligera escarcha que puede quitarse con los limpiaparabrisas.

Aún hoy tengo dudas sobre la fundamentación científica, porque, básicamente, no tengo formación como para saberlo a ciencia cierta, puedo intuir porque o cómo evitar que se congele el parabrisas del coche poniendo un parasol, el caso es que funciona.