Opinión del Aiways U5, toma de contacto de este SUV eléctrico

Opinión del Aiways U5, toma de contacto de este SUV eléctrico

2 marzo, 2022 Desactivado Por Miguel Lorente

Nos subimos en una de las primeras unidades del SUV eléctrico chino para poder dar una primera opinión del Aiways U5 a la espera de poder conducirlo

[Actualización: ya puedes leer la prueba del Aiways U5 con el análisis de su conducción y comportamiento pinchando en el enlace del final de este artículo]

Llevaba mucho tiempo queriendo tener «en persona» algún ejemplar de este SUV eléctrico chino. Lo cierto es que creo que han sido más de dos años siguiendo la pista de este fabricante y sus intenciones y proyectos de desembarco en Europa, primero en los países más electrificados, luego al resto como es España, ya que me intrigaba y mucho si realmente este coche merecía entrar en el segmentos de los SUV premium, adjetivo tan manoseado últimamente, todo sea dicho de paso y, tras la toma de contacto que nos ocupa, me veo moralmente autorizado para dar mi ya fundada opinión del Aiways U5.

¿Cómo es este SUV eléctrico por fuera?

A primera vista, y nunca mejor dicho, el Aiways U5 se muestra grande por fuera, próximo a un Volvo X60 Recharge, de hecho por medidas (4,68/4,69 x 1,87/1,90 x 1,70/1,66 de largo, ancho y alto, respectivamente y comparados el primero del segundo) y gracias a la cintura y el techo elevados, presenta una imagen global aséptica e imponente gracias a una carrocería hecha con paneles pulcramente esculpidos que, de hecho, solo ven cómo son quebrantados cuando los tiradores de las puertas se despliegan, al pulsar el botón de desbloqueo de las cerraduras, en una inclinación de unos 45º y de unas generosas llantas en 19 pulgadas a través de los que se ven los frenos donde también se graba el logotipo de la marca.

Por delante, el frontal ceñido, gracias a sus escuetas ópticas superiores que flaquean una calandra donde luce el emblema de la marca, enlaza mediante la vista lateral, directamente, con una zaga muy sobria donde se muestra, ahora, el nombre de la marca y del modelo: Aiways U5.

El interior Aiways U5: acabados, calidades y habitabilidad

Lo primero que se siente al entrar a este vehículo, cuyo equipamiento es el tope de gama, el denominado como Aiways U5 Prime, cuyo PVP parte desde 42.690 euros por los 39.690 del básico, Xcite, según el configurador de la marca, es una mezcla parecida a la que uno siente al aposentarse en un SUV de Volvo con pedigrí.

De siempre, una de las cosas que más me gusta y que más información me permite recoger es tocar los interiores, golpear sutilmente algunas piezas y sentir con las yemas de los dedos lo que la vista no puede recibir. Y, tanto por los ojos como por la piel, el Aiways U5 pinta muy bien.

Una vez sentado en el asiento del copiloto, se siente un ambiente de lujo moderado, una apuesta equilibrada  ya que, a pesar de su sencillez, resulta vistosa, alejada de las exacerbadas muestras dadas en otras marcas y modelos también de coches chinos, donde más bien son una especie de «quiero-y-no-puedo-pero-hago-lo-posible-por-aparentar-lo-que-no-soy», este todocamino mezcla con mucho acierto la sobriedad de marcas que abogan por la senda de los acabados de alta calidad y refinamiento de fabricantes de alta gama.

El material de los interiores es muy agradable y bonito, sobre todo para la composición en tonos claros, a groso modo en cuanto al símil de piel y piel, para salpicadero, asientos, paneles de puertas, puente entre butacas delanteras… Hete ahí «lo peor» del Aiways U5 a mi juicio en esta toma de contacto, entre los asientos delanteros, se ubica el panel de control del sistema de climatización, una tosca y poco agraciada pantalla táctil que, a tenor de lo visto y según la inclinación del Sol o luminosidad ambiental, pudiera provocar algún que otro resplandor, habida cuenta de encontrarse en una ubicación que obliga a bajar por completo la vista para su manejo, algo nada recomendable si se va conduciendo.

Por otro lado, las otras tres pantallas tras el volante, más la de la consola central, tienen unos gráficos decentes, sin ser una calidad HD propia de los coches occidentales, tampoco muestra carencias ni reproches, ni en su forma ni en su fondo.

Todo inserto en un conjunto del salpicadero que se muestra limpio, relativamente diáfano pero cuya integración de piezas es acertada, una presencia atractiva, siempre y cuando se disfrute de los diseños de inspiración minimalista.

Un detalle del habitáculo de este SUV chino que me ha llamado la atención y que me ayuda a refrendar la opinión del Aiways U5 y que me ha gustado es el retrovisor central: el propio espejo parece ir montado sobre el soporte, es decir, no va incrustado en la pieza sino que que va encima con un pulido del propio cristal muy limpio que aporta limpieza y belleza al interior.

Igual que los sillones delanteros, cuyos reposacabezas se presentan sobre el propio respaldo, cuyo diseño, a la vez que confort, es sensacional. Su presencia, gracias a la tapicería junto al remate y con el punteado, es sublime.

En la fila posterior, el espacio para tres adultos es correcta, incluso, parece que para una persona de mi talla (1,80 m de altura y talla M de envergadura) da de sobra para viajar tres viajeros de dimensiones similares a las mías. La distancia entre los respaldos y las rodillas es más que suficiente para ir cómodamente sentados y, gracias a la altura de su techo, queda mucho aire libre desde los hombros o la propia cabeza y la cúpula o los pilares.

Ahora, tanto desde las butacas delanteras como las traseras, mi opinión del Aiways U5 es clara: apunta muy buenas maneras porque, a partir del breve trayecto realizado en esta sucinta experiencia, desde su interior, la insonorización, la estabilidad y el dinamismo es más que digno, por no decir, agradable y positivo.

Conclusión: ¿merece la pena comprar el Aiways U5?

Lo que pueda venir después de meses y kilómetros de uso no lo sé. A vuela pluma y a la espera de una prueba del Aiways U5 más en profundidad, las expectativas que ahora tengo de este coche son aún mejores y mayores que antes de asomarme a uno y esto es por la calidad (aparente) de acabados y por lo que transmite, sobre todo, cuando circula y se viaja en él.

Además, este coche, a partir de las ayudas y descuentos disponibles, es posible comprar un Aiways U5 desde 32.690 euros, gracias a, por ejemplo, el Plan Moves.

Una coyuntura que puede resultar realmente atractiva para quien piense comprar un SUV eléctrico por unos 30.000 euros, a tenor de otros rivales, directos o no, como los de las pruebas que te recomendamos leer a continuación:

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