Prueba: DFSK 580, un SUV chino y barato de 7 plazas que se vende pero ¿convence?

Prueba: DFSK 580, un SUV chino y barato de 7 plazas que se vende pero ¿convence?

20 junio, 2021 Desactivado Por Miguel Lorente

Ponemos a prueba DFSK 580, analizamos si merece la pena este coche chino, cuáles son sus puntos fuertes y cuáles son sus puntos flacos.

DFSK 580
Esta no es la primera vez que conduzco un coche chino. De hecho, la prueba del DFSK 580 resulta mi segunda oportunidad de ponerme frente al volante de un automóvil cuyo emblema me recuerda a dos hojas curvadas de sendas hachas. Aunque sí es cierto que esta es la primera vez que tengo delante una unidad de este modelo de la marca.

¿Cómo es el DFSK 580 por fuera?

Estéticamente, el coche es voluminoso y voluptuoso por fuera. El SUV chino DFSK 580 mide 4,68 de largo; 1,85 de alto por 1,72 de ancho. Su apariencia es basta y ruda.

El DFSK 580 es un SUV tosco y con unos faros con una apariencia y tecnología un tanto desfasada

Muestra irrefutables “inspiraciones” a partir de todocaminos europeos de moda, sin ir más lejos, las ópticas traseras no es que me recuerden, es que veo en ellas la réplica de los pilotos del Audi Q5 y la composición del portón me evoca en demasía a la de los SUV Mercedes-Benz.

El DFSK 580 mezcla elementos ya presentes en otros SUV… pero de otras marcas

El resto, son salpicaduras por aquí y por allá de otros modelos, no es feo, desde luego no es bonito, es una conjugación relativamente bien hecha de piezas triunfadoras pero que, en conjunto, forman una especie de coche híbrido en el sentido de un ser cruzado a partir de diferentes especies. Un hecho que se traslada al interior.

¿Cómo es el habitáculo de un SUV chino?

En cierto modo, la convivencia en el día a día con este coche ha sido parecida a lo que me pasó con un Rodius en 2015. De hecho, mi opinión del DFSK 580, en general, es que me me deja el mismo sabor de boca que los SsangYong de hace unos 10 años, esto es, coches baratos pero que adolecen y muestran signos de acusar un desfase de 10 años respecto de los modelos de referencia. Y me explico.

En la prueba del DFSK 580 he pasado tres fases:

  1. Sorpresa y agrado
  2. Incredulidad y duda
  3. Sospecha y confusión

La primera versa sobre la buena impresión que me causó nada más subirme a él. Un coche que, de inicio, cuesta desde 24.000 euros y que presenta una apariencia lustrosa, diseñado y con detalles al más puro estilo “wannabe” (odio usar el inglés pero es el término que mejor define a este coche), es decir, con apariencia próxima a los modelos de alta alcurnia pero tirando de bajo presupuesto para intentar aparentar lo que no es.

Diseño elegante pero poco original puesto que viene dado desde fabricantes premium

El salpicadero es aún más mezcolanza de “si-les” encoladas con la argamasa de la técnica china del plagio bajo elegancia de la imitación de diferentes elementos de otros fabricantes de alta gama, salvo la botonera central que, directamente, es un corta pega de Mercedes-Benz.

Por eso, al principio, por lo que parece y por lo que cuesta, comprar un DFSK 580 pueda resultar hasta interesante gracias a la salpicadura de los elementos plásticos aparentes que simulan pieles, nacarados, cromados pero… ojo, llega la fase dos.

Con una semana como margen para realizar la prueba del DFSK 580, tras horas a bordo, surgen los primeros “grillos” mentales:

  • “este tirador tan endeble… ¿se romperá?”
  • “este plástico del salpicadero ¿se secará, se endurecerá al sol y se resquebrajará?”
  • “este asiento de gomaespuma (cubierto de una funda, no tapizado) ¿no se deshará con el uso?”
  • “esta puerta que no ha cerrado si no es acompañándola (de fuerza o de la mano) ¿mañana cerrará?”

Y es que la calidad del DFSK 580 en cuanto a los materiales más a mano no parece precisamente alta ni siquiera duradera. Al contrario. Da que pensar sobre cómo soportará el paso del tiempo, incluso en un breve plazo si al coche se le da mucho trote.

Luce mucho y bien, correcto. Pero, a fecha de la realización de este test del DFSK 580 cedido, la unidad que probamos fue matriculada hacía menos de cuatro meses y contaba con poco más de 2.500 km en su odómetro. Ojo, detalle importante que veremos más adelante.

Buena apariencia pero dudosa calidad de los materiales utilizados

Entonces, tras la fase dos, llega la tres.

El salpicadero, tras varias pasadas con los dedos, se siente poco consistente. Las piezas nacaradas, suenan a huecas. Los tiradores cromados de las puertas imprimen una sensación temerosa de que acabarán partidos en un mal tirón dado… no aportan sensación de seguridad, de fiabilidad.

Independientemente del paso del tiempo, la pantalla principal del sistema multimedia muestra imágenes de baja calidad y la luminosidad resulta siempre baja, aún aumentándola al máximo, cuanto más luz exterior. El navegador es relativamente preciso pero sus gráficos e instrucciones son muy toscas. Parecen gráficos de un TomTom de 2005, o más antiguo.

Mención especial en la prueba del DFSK 580 a la radio: tras varios días de uso, no me ha dejado sintonizar más que los 15 primeros diales que el escáner encontraba y guardaba automáticamente. Todas y cada una de las veces que he tratado de encontrar una frecuencia más allá de las últimas centésimas del 92, ha sido imposible escuchar algo por encima del 93.0.

Me ha llamado la atención que el velocímetro analógico y el digital no coinciden, cierto que es un mal que afecta a otros coches/SUV más caros (hola Mitsubishi Eclipse Cross del que tan ingrato recuerdo guardo) y que, como mencionaba antes, las fundas de los asientos delanteros tienen holgura propia de un cubreasientos comprado en la sección de automóvil de cualquier hipermercado o bazar… Son detalles que, o justifican su bajo precio, o justifican plantearse una alternativa más costosa pero, a la vez, más elaborada.

Comprar un DFSK 580, ¿un SUV barato o caro?

Por su precio, el DFSK 580 es un coche barato, mucho, si miramos el mercado. El del equipamiento Luxury parte desde 24.495 euros y el Intelligent suma 2.000 más. Pero es un coche que invita e incita a pensar o sospechar cómo llevará o llegará a una “longevidad” no muy lejana.

Como decíamos, la unidad que hemos tenido para la prueba del DFSK 580 mostraba signos preocupantes que podrían afectar a su fiabilidad. Sin ir más lejos, nos encontramos con lo que parecen muestras de corrosión en la carrocería. Es cierto que estaban presentes en la boca de carga pero esto no sé si puede ser incluso más alarmante.

Muestras de oxidación ocultos por la tapa del depósito de las bocas de combustibles

Igualmente, otro de los aspectos que creo que peor van a soportar, y nunca mejor dicho, el devenir de los kilómetros, son sus asientos. De entrada, las dos butacas delanteras equipan unos respaldos son muy estrechos.

Si para mí, que mido 1,80 y tallo una camiseta M, se me queda realmente ceñido, una persona de mayor envergadura, como así comprobamos el equipo de pruebas de Divex Motor, mi compañero Rubén, hombre con un torso más ancho, debía flexionar hacia delante sus hombros para apoyar toda la espalda, quedando en una posición realmente incómoda, sobre todo en largo recorrido. Da la impresión que el diseño de estos asientos es para un ciudadano chino de talla media.

Ahora toca abordar los asientos traseros en el análisis en esta prueba del DFSK 580. La banqueta es más dura que los asientos delanteros pero, en todo caso, aceptable. Los respaldos son más duros aún y la capacidad para tres adultos, o dos sillas infantiles y una persona incluso de un envergadura contenida, es más que comprometida como pudimos comprobar en un viaje de duración media.

Ahora, dónde está lo mejor del DFSK 580: en los asientos que no se ven.

DFSK 580, ¿el mejor SUV de 7 plazas?

No vamos a avanzar el veredicto final pero vamos a abordar uno de los mejores y más importantes pros de este coche: las dos plazas de la tercera fila.

Espacio de la segunda fila tras ajustas las butacas delanteras a un ocupante de 1,80 m de altura

Habiendo probado y sufrido SUV de 7 plazas de muy variada índole y diferente linaje cuyos dos últimos asientos quedaban enfocados para ciudadanos de Liliput, el todocamino ofrece dos plazas, en la última fila, reales para dos personas adultas, al menos de mi talla.

Como se ve en las fotos que acompañan la prueba del DFSK 580, el espacio en la última fila es más que correcta para que un tipo de mi talla viaje sin complicaciones. Tampoco para que entre o salga de allí ya que, aunque solo se puede realizar la entrada y salida a estas plazas desde la puerta trasera derecha, tanto para los pies, como para las rodillas como torso y cabeza, hay espacio suficiente para asegurar que este es uno de los mejores SUV de 7 plazas que he usado.

prueba del DFSK 580

El espacio libre en las plazas traseras es suficiente para viajar con relativo confort

Más, si comparamos su precio con otros rivales directos, en cuanto a relación entre el coste y el volumen máximo de ocupación, no en cuanto a la calidad o habitabilidad en el lujoso sentido de la palabra, el DFSK 580 es una compra inteligente para quien busque un SUV barato de adquirir y de rentabilizar por su homologación como vehículo de hasta 7 ocupantes.

Estas dos últimas plazas, que quedan perfectamente incrustadas en el piso del maletero cuando no son necesarias, suponen la ganancia de dos plazas o la pérdida de cerca del 70 por ciento de un espacio que, como vehículo de hasta 5 asientos, ofrece en el maletero.

En él se puede meter toda la compra de un mes hecha en el hipermercado, literalmente, o una maleta grande de unos 80x60x40, otra mediana de 50x30x30 y otra tipo de cabina. Es inmenso, cuando se oculta la fila trasera. Ideal para familias con grandes necesidades de espacio porque esa es otra baza.

Como indicaba al inicio y ya me pasara hace casi una década con el SsangYong Rodius, un coche horrible de conducir, todo sea dicho de paso y cuyo habitáculo emanaba una frialdad insípida, el cociente obtenido de dividir el precio del vehículo entre las plazas que ofrecía lo catapultaba entre los coches más baratos para familias numerosas o con alta demanda de plazas.

Pues bien, tras realizar la prueba del DFSK 580 no solo entiendo que es el nuevo Rodius de mi lista sino que, encima, es un coche para ir a la moda, la moda SUV, quiero decir. Otra cosa es que yo entienda o esté a la moda.

Un SUV de grandes dimensiones que la inercia y penaliza y complica el dinamismo

En el DFSK 580 he instalado en la fila posterior las mismas dos sillas infantiles que utilizo en mi vehículo familiar. De esta forma hemos viajado dos adultos delante, dos pequeños en sus SRI detrás y, entre ellos, otra persona adulta cuyo confort es escaso.

Eso sí, en mi opinión, el DFSK 580 como coche de diario, en una configuración como 2+2+2, es muy práctico ya que todos disponen de espacio libre durante el trayecto aunque en largas distancias, siempre y cuando haya necesidades de espacio para maletas y demás enseres, la utilidad del SUV se reduce al anegarse el maletero.

Ahora hay que tener claro un factor muy a tener en cuenta: que el precio de DFSK 580 sea bajo precio implica sacrificar elementos de seguridad. Como por ejemplo, prescindir de airbags más allá de los de las plazas delanteras.

¿Cómo va el DSFK 580 en movimiento?

No voy a negarlo: a veces desesperan sus reacciones.

La sincronización entre el motor del DKSF 580, de origen Mitsubishi, el propulsor 1.5 L turbo de 149 CV, y el convertidor de par es un tanto desquiciante para una persona a la que le gusta disponer del mayor par motor cuanto antes, que no significa ir rápido, no.

Es lento, ruidoso y poco eficiente en cuanto al consumo

De hecho es desconcertante cuando desde parado se pisa el acelerador, se escucha el motor subiendo de vueltas y uno se da cuenta que el coche no se mueve, tarda en echar a rodar. Ni sabiendo que te viene bien usar la inercia, entrar a una glorieta o a una vía rápida debe ser un acto de fe, y encomendarse a la experiencia con este vehículo para hacerlo con mayor seguridad, en todos los sentidos.

Acostumbrado a utilizar coches con cajas de cambios automáticas perezosas, el convertidor de par de 6 desarrollos del DFSK 580 no es que resulte perezoso, es que es Flash el de Zootrópolis.

En vías rápidas, a velocidad constante, la insonorización es muy limitada. Resulta muy ruidoso y poco refinado, tanto en su rodada como en su incisión contra el aire que tiene frente a sí.

Es más, la dirección, que por cierto, la columna de la dirección solo se puede regular en altura, no en profundidad, tiene un tacto raro ya que, aunque parece flácida, cuesta girar y, aunque parezcan conceptos contradictorios y casi opuestos, se muestra así: cuesta meter el coche donde quieres a pesar de que parece que el volante está engrasado, al inicio del movimiento, con mantequilla. El coche cabecea mucho y sufre unas inercias muy fuertes.

Presenta elementos de moda como falsas colas de escape o un difusor inferior

Pero donde me sorprendió fue en vía secundaria, es más, en carreteras sin ni siquiera línea central divisoria. La estabilidad que ofrecía era hasta mejor que otros SUV más caros que se las dan de deportivos y así los venden.

No es un coche deportivo, no es un coche para tramos, ni siquiera es un coche para disfrutar de él conduciendo, pero no va nada mal en carreteras de montaña pero ni de lejos es un todoterreno.

De hecho, a pesar de disponer de una configuración para nieve, en una ligera pendiente sobre hierba seca en la que quedó estacionado y, a pesar de las ruedas Michelin Primacy en buenas condiciones que la unidad de la prueba del DFSK 580 equipa, me las vi y me las desee para sacar un vehículo de 1.500 kg debido a la mala gestión entre la potencia y el par y la transmisión a las ruedas motrices.

Un entorno complicado: una ligera pendiente y la descoordinación entre el motor, la caja de cambios y la tracción.

Una tracción que volvió a quedar en entre dicho en otra cuesta con una fortísima inclinación en ascenso tuvimos que afrontar y donde este SUV sufrió lo indescriptible para subir.

Entonces ¿qué es lo mejor del DFSK 580, merece la pena comprar uno?

Si alguien me preguntara mi opinión sobre el DFSK 580, si me conocieras no te extrañaría que yo te dijera que, en mis circunstancias, no me lo compraría ni sería mi primera opción en caso de querer comprar un SUV unos 25.000 euros. El motivo es muy sencillo: es totalmente lo opuesto al tipo de coche que me gusta. Ni por estética, ni por comportamiento.

Ahora, qué te diría si me preguntarás “si fueras yo (una persona que quiere ir de A a B con 5 ó más personas/o mucho equipaje, al que no le importa ni la marca del coche ni tampoco los lujos, solo quiero un coche barato que sacie mis necesidades y si tiene etiqueta ECO o CERO, mejor que mejor) ¿te lo comprarías, merece la pena el DFSk 580? Y te diría que sí, bajo tu responsabilidad de saber los puntos flacos de este coche.

Consumo de GLP prueba del DFSK 580

El consumo de GLP durante la prueba del DFSK 580

De hecho, incluso con el consumo del DFSK 580 que he recogido y a pesar de sus casi 11 litros de GLP y unos 9 de gasolina que consume cada 100 km se postula como un coche interesante para un perfil de usuario como el descrito.

Porque, además, por el hecho de poder funcionar con estos dos carburantes cuenta con el pasaporte de la pegatina ECO que te abre las puertas de, por ejemplo, Madrid Central, o zonas de bajas emisiones similares.

Como vehículo bi-fuel, luce etiqueta ECO

En conclusión, tengo mis reticencias sobre el futuro a corto y medio plazo de este coche. Por y sobre sus calidades y su fiabilidad.

Ahora bien, siendo sinceros: que levante la mano quien alguna vez ha vuelto a comprar a un bazar chino todo a cien aún a sabiendas de que la calidad del producto por adquirir era inferior a la deseable pero con plena consciencia de que, gastando menos que comprando otro artículo de mayor coste pero funcionalidad pareja, conseguiría, al menos, unos resultados suficientes como para quedar satisfecho. Pues eso.

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