Prueba: Jeep Avenger gasolina

Prueba: Jeep Avenger gasolina

7 enero, 2024 Desactivado Por Miguel Lorente

Nos ponemos al volante para hacer la prueba del Jeep Avenger de gasolina, un SUV de 100 CV, tracción delantera desde poco más de 22.000 que viene para romper el mercado

Con su elección como coche del año 2023 tuve claro que hacer la prueba del Jeep Avenger de gasolina debería ser una prioridad para este medio.

prueba del Jeep Avenger gasolina

Y, aunque se ha resistido un poco más de lo deseado, he podido disfrutar de un Jeep Avenger con acabado Summit, tope de gama, durante 11 días, más que suficientes para conocer a fondo este coche.

El Jeep Avenger por fuera

De entrada, el Avenger es, literalmente, el pequeño de la familia Jeep, siendo 16 cm más pequeño que el Renegade, sus medidas se fijan en 4,08 de largo, 1,78 de ancho y 1,53 de alto, con una distancia entre ejes de 2,56. Por si te interesa la altura libre al suelo del Avenger de gasolina es de 20 cm.

Estéticamente este coche mola mucho. Es chato, aplastado y tiene pinta de todoterreno cabreado, como el hermano pequeño de los Dalton, pero de la familia Jeep. Los colores hacen mucho y, habiéndolo visto en otros ejemplares, el color del de esta prueba del Jeep Avenger gasolina es, posiblemente, el más acertado.

Las llantas hacen mucho y, en ellas, como en otros puntos de dentro y de fuera del coche, encontramos señas identitarias de la marca que lo fabrica… o al menos, espirituales porque luego veremos cuán Jeep es el Jeep Avenger 1.2 Turbo del test que lees.

El habitáculo del Jeep Avenger

He de reconocer que engaña, porque parece pequeño, pero no lo es. Es acogedor, y te lo digo yo que me he pasado muchas, y cuando te digo muchas son muchas horas dentro de él, y no necesariamente conduciendo. Pero eso es otro tema que no viene al caso.

Lo que sí viene a cuento es que te cuente, valga la redundancia, es que gracias al equipamiento Summit el Jeep Avenger se convierte en uno de los coches urbanos más chulos y deliciosos que he probado en los últimos tiempos.

Mantiene la apariencia de Jeep, pero, a la vez, asume, para bien o en detrimento del ADN de la marca, elementos de PSA (te recuerdo que Jeep, como marca del grupo FIAT, se integró en Stellantis y este Avenger nace directamente de la plataforma del grupo que, a su vez, da a luz modelos como el Mokka, 2008, etc. y se nota).

Sea como fuere, uno de los recuerdo que me voy a llevar de él es que es muy confortable, tanto delante como, sorprendentemente, detrás.

Respecto de las plazas delanteras, los sillones son cómodos, agarran y sujetan a la perfección. Tiene un puesto de conducción alto, cuando se ajusta el sillón, y el techo parece quedar próximo a la testa por la altura de la luna delantera, no es una sensación tan angosta como en el Wrangler, pero produce esa sensación.

En el asiento del copiloto, tres cuartos de lo mismo pero alivia el no tener delante el volante ni los pedales porque se va ahí mejor que en el del conductor.

Ahora, respecto de las plazas traseras del Jeep Avenger tengo que decir dos cosas.

La primera, cuesta entrar porque la puerta se abre poco y limita tanto el ascenso como el descenso de viajeros con piernas largas o motricidad poco atlética.

La segunda, es mucho más espacioso de lo que podría parecer. Colocados los asientos delanteros ajustados a las medidas de un tipo como yo (1,80 de alto y una talla de hombros entre la M y la L), la distancia para las rodillas es correcta, los pies tienen movilidad y, de cintura para arriba, ocupando las 3 plazas traseras, 2 adultos pueden viajar muy confortablemente.

Ahora, por ejemplo, se ha dado la situación en varias ocasiones de ir 5 personas a la vez durante la prueba del Jeep Avenger gasolina y la que le ha tocado ir en medio ya me ha dicho que ni para ir a la estación de Metro más próxima. La plaza central resulta testimonial o un suplicio para un largo prolongado.

El maletero del Jeep Avenger 1.2 T

Pues la teoría dice que cubica 380 litros de máximo. La práctica dice que tiene un maletero con doble fondo que, si vas a darle uso, más vale que dejes la bandeja en el trastero y te olvides de ello (a menos que quieras esconder ahí algo, como puede ser un kit de emergencia o herramientas.

En uso «todo terreno» (que no todoterreno), es decir, «coche pa´to», he utilizado este coche hasta para volver cargadito con los regalos de Papá Noel o hacer la compra de Nochevieja para 8. Es decir, llenarlo, en todo caso, hasta arriba y es un maletero que se aprovecha relativamente bien.

Como coche para una familia con niños pequeños, es más, con carrito, se me antoja complicado. Te diré que una maleta familiar no cabe, como mucho, he podido meter una mediana y unas cuantas bolsas de tela, tipo gimnasio. Eso sí.

Por lo que si te plantear comprar un Jeep Avenger como coche familiar, ve pensando en comprar un cofre para el techo, por ejemplo, o enviar la maleta por mensajería antes de salir de viaje.

La conducción del Jeep Avenger

Vamos a empezar por lo que peor he llevado a bordo de este Jeep. Y remarco lo de Jeep ya que, por desgracia, este coche me ha hecho desdecirme de un dicho que tenía costumbre de soltar bastante habitualmente que es «un Jeep es siempre un Jeep». Entendiendo como Jeep esto.

He de reconocer que, imbuido por mi satisfactoria pero ajustada experiencia limitada a un único modelo, a bordo de varios ejemplares de varias generaciones, versiones y configuraciones del Jeep Wrangler (primera experiencia, segunda experiencia, tercera experiencia), y, como poco, con aquel Jeep Compass Trailhawk que probé por donde llevé el Avenger, me había creído que todo Jeep guarda en su ADN una capacidad como vehículo todoterreno casi superheróica, una capacidad imbatible para echarse al monte, literalmente, y desenvolverse cual jabalín entre malezas mesetarias. Pues no. Al menos hasta éste.

prueba del Jeep Avenger gasolina

Que te quede claro que, a pesar de los modos que se ofrece en el Select Terrain Tierra, Nieve y Barro que permite activar de entre los 6 disponibles, los otros son Sport, Normal y ECO, los tres modos off-road del Jeep Avenger, al menos a mí, no me sirvieron para moverme fuera del asfalto.

El Jeep Avenger en modo off-road

Repite Miguel: el Avenger no es un todoterreno, el Avenger no es un todoterreno, el Avenger no es un todoterreno… No lo es. No. Porque más allá de un camino de arena compacta no funciona.

prueba del Jeep Avenger gasolina

Y aquí se nota su configuración: motor de gasolina, tricilíndrico, de poco más de 100 CV y 205 Nm que mueve solo las ruedas delanteras. Pero las mueve en asfalto o tierra y no demasiado suelta.

En un terreno más complicado que el que podría moverse cualquier utilitario, el Avenger de tracción delantera tampoco lo va a hacer.

En una situación como la que ves, que es la que viví, el coche ahí se quedó, no pude seguir hacia delante ni terminar la sesión de fotos fuera del asfalto porque, con ese contexto (suelo arenoso, roto, húmedo e inclinación leve pero complicada por la baja tracción) no me quedó otra que dejarme caer lentamente e irme carretera y a casa.

prueba del Jeep Avenger gasolina

El Jeep Avenger es un SUV

A pesar de todo. El Jeep Avenger es un SUV, y punto. Que me quede claro, que un Jeep puede ser un Jeep por fuera y por dentro, pero puede haber Jeep que no son todoterrenos y este es el caso porque el Jeep Avenger es un SUV, se vende como un SUV y ha venido a dar la campanada en el mercado de ventas por ser lo que es: un SUV.

Prueba del Jeep Avenger gasolina

No es un SUV normal y corriente, también hay que decirlo.

En asfalto, que es donde debería vivir el 99 por ciento de su tiempo de uso va muy bien. Gracias a su arquitectura, solo penaliza, como es menester, en una carrocería moderadamente basculante pero que no padece las habituales inercias en curvas que otros sí padecen.

Se mueve rápido y bien en zonas en ciudad y sube y baja badenes con una alegría que hacen de él un gran compañero de rutinas sobre el asfalto urbano, por ejemplo, para ir a llevar a los críos al cole, para ir a trabajar o para salir un fin de semana con él y que más de alguno gire la cabeza al verte pasar, porque es pintón y resulta hasta exótico.

Prueba del Jeep Avenger gasolina

En vías rápidas agradece el plus del modo Sport que aporta mayor inmediatez a la respuesta del pedal derecho. Un pedalier compuesto por 3 integrantes ya que la caja de cambios del Avenger 1.2 es manual (y se agradece el pomo esférico y metálico de agradable tacto y mejor manejo).

El modo ECO mata el coche y el Normal te lo deja en un punto equilibrado entre el deportivo y el anodino con el que puedes vivir siempre, acordándote solo de pulsar el botón «made in Peugeot» cuando tengas claro que vas a anticipar una salida fulgurante, un adelantamiento con necesidad de prontitud o una mayor presencia ya que el coche se revoluciona más contundentemente y hasta suena algo más deportivo (o eso parece).

El consumo del Jeep Avenger de gasolina me ha sorprendido para bien.

Homologa 5 con 6, a mí me ha terminado los casi 650 km de convivencia con muchísimo kilometraje urbano, la mitad del total hecho en una ida y vuelta por vía rápidas y secundarias al 50 % y, el resto, cerca de un tercio, por vías interurbanas, con una media combinada de 5,7 y con una mejor marca, en dicho viaje «perifería madrileña-Alcarria y vuelta» con 4 ocupantes y carga en el maletero de 5,3.

Opinión tras la prueba del Jeep Avenger

Antepongamos que el precio del Avenger de gasolina, según el configurador de Jeep, parte con una promoción desde poco más de 22.000 euros.

Uno como el de la prueba del Jeep Avenger gasolina que lees, sube hasta casi los 26.500 euros, un precio que ahora mismo resulta hasta barato porque, tanto relación calidad-precio, como por el mercado, es más que coherente.

¿Jeep Avenger de gasolina o híbrido, cuál elegir?

También te digo que, aún sin haber probado el que te voy a mencionar, viendo cómo está el panorama, por unos 1.500 euros más me haría con la versión del Jeep Avenger MHEV que, por contar con hibridación ligera, tiene etiqueta ECO, por la C del que he probado.

El microhíbrido consume algo menos teóricamente (5,1) y tiene la misma potencia y, de esta forma, sí que tienes un «todoterreno de ciudad» con el que poder saltar paredes burocráticas como las de las zonas de bajas emisiones acotadas solo para uso de vehículos con etiqueta azul o azul y verde.

Galería extra: prueba del Jeep Avenger gasolina

SUSCRÍBETE A NUESTRA NEWSLETTER
y recibirás un correo cuando publiquemos un nuevo artículo